Una recomendación solo vale
si puedes explicar por qué.
No fingimos haber probado físicamente un producto cuando no lo hemos hecho. Separamos evidencia, análisis y recomendación.

Partimos de una decisión de jugador
Principiante, control, potencia, all-court, tolerancia o calidad/precio. El producto nunca es el punto de partida: lo es la necesidad.
Buscamos y contrastamos información
Priorizamos fabricante oficial, documentación técnica y fuentes especializadas. Si los datos no coinciden, la contradicción debe quedar visible.
Estructuramos atributos comparables
Control, potencia, spin, tolerancia, maniobrabilidad, construcción y otros atributos útiles. Las puntuaciones no sustituyen la explicación; la resumen.
Recomendamos con nivel de confianza
Cuanto peor es la evidencia, menor debe ser nuestra seguridad. Una recomendación automatizada no puede convertirse en una certeza inventada.
Medimos qué ayuda de verdad
Impresiones, clics y CTR nos ayudan a mejorar la presentación. No vendemos posiciones dentro de los rankings.
Lo que TDP no debería hacer
- Inventar una prueba física.
- Copiar una ficha comercial como si fuera análisis.
- Confundir “premium” con “mejor para todos”.
- Ocultar que un enlace es de afiliado.
- Publicar una cifra técnica sin fuente suficiente.
